El Ayuntamiento de Chipiona inicia el expediente de nombramiento como hijas adoptivas de María Regla y María Dolores Martín Castillo
El Pleno de la Corporación chipionera, reunido en la mañana de hoy en su sesión ordinaria correspondiente a este mes de abril, ha acordado por unanimidad de los asistentes aprobar una propuesta del grupo municipal VOX para iniciar el expediente de nombramiento como hijas adoptivas de la localidad a las hermanas María Regla y María Dolores Martín Castillo.
En la propuesta se detalla que estas distinciones honoríficas municipales constituyen el más alto reconocimiento que una localidad puede otorgar a aquellas personas que, sin haber nacido en ella, han demostrado a lo largo de su vida un vínculo profundo, constante y comprometido con el municipio, contribuyendo a su identidad cultural, social y espiritual.
En ese sentido, reseña que María Regla Martín Castillo y María Dolores Martín Castillo, naturales de Arahal, mantienen desde su infancia una estrecha relación con Chipiona, localidad elegida por su familia como lugar de descanso y convivencia durante generaciones y que, fruto de ese vínculo prolongado en el tiempo, ambas han desarrollado un profundo sentimiento de pertenencia hacia nuestro municipio, formando parte activa de su vida cultural y religiosa.
Formadas desde los 16 años en los prestigiosos talleres de bordado de Esperanza Elena Caro, uno de los referentes más reconocidos del arte del bordado en Sevilla, han dedicado su trayectoria profesional al arte del bordado artesanal, destacando por su maestría, sensibilidad artística y respeto por las técnicas tradicionales.
También se refiere que, desde hace más de una década, ambas hermanas han puesto su talento al servicio de la devoción chipionera, siendo bordadoras vinculadas a la Santísima Virgen de Regla, a la que profesan una especial y sincera devoción. Su trabajo ha contribuido al enriquecimiento del patrimonio textil y devocional del Santuario y de la localidad. Asimismo, han realizado trabajos de bordado para distintas hermandades de Chipiona, dejando su impronta artística en el ámbito cofrade local, además de su labor en su localidad natal de Arahal.
“Más allá de su valía profesional quienes las conocen destacan en ellas valores humanos como la fe, la bondad, la humildad y la entrega, cualidades que las hacen aún más merecedoras de este reconocimiento”, se concluye.

