El conjunto escultórico ‘Cangrejos en el litoral’ inicia nueva etapa sin fecha límite en el Palacio de Ferias y Exposiciones de Chipiona

No sucede muy a menudo que una obra artística llegue a formar parte de la historia de un lugar. Las esculturas de los dos impresionantes y descomunales cangrejos realizadas por el chipionero Alfredo Zarazaga lo han conseguido. Ello se debe no solo a que son una creación de una dimensión artística hasta ahora nunca vista, sino a que residentes y visitantes la han hecho suya, y también por la forma en que su imagen, indisolublemente unida a la de esta tierra, ha llegado a todos los confines del planeta.

El conjunto escultórico ‘Cangrejos en el litoral gaditano’, con su mensaje de protección del medio natural, ha comenzado hoy una nueva etapa, la más prolongada con seguridad, en la que pasa a estar bajo techo en las instalaciones de Palacio de Ferias y Exposiciones de Chipiona.

Han sido siete meses en un proceso de limpieza y conservación que se ha realizado al aire libre y que se ha extendido más de lo previsto. Los temporales que azotaron la zona en los dos primeros meses de 2026 no permitieron que se pudiera trabajar de la forma deseable. Así lo explicaba el autor en la radiotelevisión municipal.

En torno a las 8 de la mañana de hoy arrancaba el operativo del traslado, que ha contado con la colaboración de las Delegaciones de Playas y Servicios Municipales. Dado el gran tamaño de las esculturas, cuyo peso conjunto supera los 4.000 kilos, se diseñó un operativo especial que permitiera su movimiento dentro del edificio del Palacio de Ferias y Exposiciones, ya que en el interior no era posible el uso de maquinaria de gran tonelaje.

Una vez instaladas las esculturas, el autor explicaba en la radiotelevisión municipal que tendrá varios días de trabajo, ya que es necesario aplicar un tratamiento específico para frenar la oxidación mediante un convertidor que modificará la tonalidad del metal y protegerá las piezas del ambiente salino. Además, el espacio, ha añadido, está previsto que se complemente con material fotográfico que documentará todo el proceso, maquetas e incluso vídeos con el objetivo de reforzar el mensaje medioambiental de la obra y explicar el proceso creativo.

El proyecto prevé además una futura reproducción en bronce del conjunto escultórico, concebido como una intervención artística de concienciación sobre la contaminación marina, el cambio climático y la protección de los ecosistemas costeros. Actualmente, la iniciativa está siendo gestionada por la asociación Alaire, que trabaja en la búsqueda de financiación para su desarrollo.