Chipiona refuerza su compromiso con la conservación del chorlitejo patinegro en su litoral
El municipio de Chipiona participa un año más en la campaña de protección del chorlitejo patinegro, una especie cuya presencia en sus playas ha vuelto a consolidarse en los últimos años, pero que continúa enfrentando importantes amenazas para su supervivencia.
El tramo costero comprendido entre las playas de Camarón y Las Tres Piedras ha sido identificado como un área especialmente sensible, al tratarse de una zona habitual de nidificación de esta ave. Desde la Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Chipiona se advierte de la creciente afluencia de visitantes que pasean con perros sueltos, una práctica que está prohibida y que supone un riesgo directo para la especie, especialmente durante la temporada de cría.
El chorlitejo patinegro, catalogado actualmente como especie en peligro de extinción según el Libro Rojo de las Aves en España 2021 de SEO/BirdLife, ha sufrido un acusado descenso poblacional en las últimas décadas. En algunas zonas, su número se ha reducido hasta un 70% en apenas 30 años. Entre las principales causas se encuentran la pérdida de hábitat, la presión turística y la contaminación.
Uno de los factores que agravan su vulnerabilidad es la fragilidad de sus nidos, que consisten en simples depresiones en la arena, lo que los hace especialmente sensibles al tránsito de personas y mascotas. El periodo más crítico se extiende entre los meses de marzo y julio, coincidiendo con la época de reproducción.
El concejal de Medio Ambiente, Sebastián Guzmán Martín, ha señalado que el Ayuntamiento, en colaboración con el Grupo Ecologista CANS y Ecologistas en Acción, pone en marcha cada año diversas medidas para garantizar la continuidad de la especie en el litoral local. Entre las principales amenazas, el edil ha destacado la presencia de perros y gatos, que actúan como depredadores, especialmente de las crías. Además, ha subrayado que, al espantar a las aves durante la incubación, los nidos quedan expuestos a otros peligros.
Guzmán Martín ha recordado que la normativa municipal permite el acceso de perros a determinadas playas, pero obliga a llevarlos siempre atados, una medida que cobra especial relevancia durante la época de cría del chorlitejo.
Desde la Delegación de Medio Ambiente también se ha incidido en el impacto del pisoteo de las dunas, que destruye la vegetación que fija la arena y contribuye a la degradación del hábitat, considerada una de las principales amenazas para la especie.
Por ello, el Ayuntamiento recomienda evitar el acceso de perros a playas no autorizadas y, en cualquier caso, llevarlos siempre con correa; mantener limpio el entorno; no interferir en la fauna local; y respetar la vegetación dunar, como medidas esenciales para favorecer la conservación del chorlitejo patinegro.

