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Ana María Puyana emocionó con su pregón del Rocío de Chipiona 2026 con un discurso cargado de fe, música y tradición

El pasado sábado se celebró el pregón del Rocío de Chipiona 2026, un acto que tuvo lugar a las 21:00 horas en el Santuario de Nuestra Señora de Regla y que reunió a numerosos asistentes en un ambiente marcado por la emoción, la devoción y la música.

La encargada de pronunciar el pregón fue Ana María Puyana, quien estuvo presentada por su amigo Juan Muñoz. Durante su intervención, la pregonera compartió vivencias personales y reflexiones sobre su vínculo con la Romería del Rocío, en un discurso cargado de sentimiento y referencias a su trayectoria rociera.

El acto contó además con la participación de familiares, amigos y colaboradores cercanos. Entre ellos destacó la intervención de María José ‘La Caterra’, Montse Query y José Luis “El Pompa”. La jornada incluyó también otros momentos musicales y de cante que contribuyeron a reforzar el ambiente emotivo de la celebración.

Durante su pregón, Ana María Puyana recordó su estrecho vínculo con el Rocío, que se remonta a su infancia. Comenzó a peregrinar con tan solo diez años, acompañada por su madre, iniciando así un camino de fe que ha mantenido a lo largo de los años. Desde entonces ha realizado la romería con distintas hermandades, incluida la Hermandad de Almonte, y en diferentes modalidades, ya sea a pie, a caballo o en vehículo, acumulando vivencias que, según expresó, forman parte esencial de su vida.

La pregonera definió el Rocío como una experiencia difícil de explicar con palabras, subrayando su dimensión vital y emocional. En su discurso señaló que “tu Rocío será como tú quieras que sea, porque el Rocío también eres tú, tu forma de ser, con tus penas y tus alegrías, con tu manera de caminar, con tu compromiso, con tus ganas de ayudar y sobre todo de compartir”.

Añadió además que el Rocío “es caridad entendida como compartir con alegría y amor hacia los demás lo que uno tiene”, describiéndolo como una vivencia que trasciende lo material y se convierte en un reflejo de la vida misma, la amistad y la fe compartida.

Uno de los momentos destacados llegó con el cierre del acto, protagonizado por la denominada savia nueva de la hermandad, en un gesto simbólico hacia las nuevas generaciones que continúan manteniendo viva la devoción rociera.

El pregón concluyó en un ambiente de emoción generalizada siendo uno de los actos más significativos dentro de la programación rociera de Chipiona para este año.