2.000 personas y 70 colectivos se manifestaron el pasado sábado en Sevilla para decir “No a los vertidos mineros” en el Guadalquivir

El presidente del grupo ecologista CANS, Rafael Ruiz López, ha mostrado hoy su satisfacción por la buena participación con que contó la manifestación celebrada el pasado sábado convocada bajo el lema ‘No a los vertidos mineros’, que partió de las inmediaciones del Palacio de San Telmo, en Sevilla, y concluyó en la plaza de las Setas, donde se procedió a la lectura de un manifiesto.
Ruiz López, miembro de la plataforma Salvemos el Guadalquivir, ha apuntado en declaraciones realizadas a la radiotelevisión municipal, que la convocatoria reunió a 70 colectivos sociales y ecologistas y unas 2.000 personas que mostraron su rechazo a los vertidos de residuos mineros al río Guadalquivir “esto supone una fuerza grande y un espaldarazo muy importante a la manifestación” ha apuntado.
Ruiz López ha recordado que la iniciativa podría tener consecuencias irreversibles sobre el litoral, el turismo y la actividad económica de los municipios afectados.
La movilización ha llegado después de diversas acciones desarrolladas en las provincias de Sevilla y Cádiz. Para el representante de CANS, la manifestación ha supuesto una nueva oportunidad para hacer visible la preocupación social ante una actuación que podría alterar el entorno natural y afectar al modo de vida de la población.
La plataforma Salvemos el Guadalquivir reúne a distintas entidades y colectivos, entre ellos CANS, Eriphia, Al Aire, Jarife y ACITUR, además de la Asociación de Agricultores de la Costa Noroeste.
Ruíz López ha hecho hincapié una vez mas en que “No somos una zona de sacrificio. No podemos permitir que lo que nos quieren tirar nos contamine y nos haga cambiar nuestra forma de vida”, ha manifestado y ha vuelto a defender la necesidad de establecer una moratoria y constituir un comité de expertos que evalúe las posibles consecuencias del proyecto antes de adoptar una decisión definitiva. Ruiz López ha advertido de que, si los vertidos llegan a ejecutarse, los efectos podrían ser irreversibles.
