Denuncian la pasividad de ayuntamientos y Diputación en el proyecto de la Vía Verde Entre Ríos
La reclamación de que las administraciones se impliquen de una vez decididamente en hacer posible la Vía Verde Entre Ríos, el camino natural que uniría El Puerto de Santa María y Sanlúcar pasando por Rota y Chipiona, los ríos Guadalete y Guadalquivir, volvió a visibilizarse el pasado domingo 5 de noviembre con la décima edición de la marcha lúdico-reivindicativa. La actividad estaba prevista para el pasado 22 de octubre, tuvo que ser aplazada por las inclemencias meteorológicas y esto ocasionó que haya habido menos participación, ya que los clubes ciclistas y otras entidades tenían actividades comprometidas.
En este encuentro volvió a ponerse de manifiesto que sigue activa la reivindicación de la Vía Verde Entre Ríos y que en el último año no ha habido ningún avance fundamentalmente, aseguró la organización, por “falta de compromiso de los Ayuntamientos especialmente los de Sanlúcar de Barrameda y El Puerto de Santa María, cuyo único trabajo consistiría en solicitar a Adif la cesión de los terrenos para que la Diputación y el Ministerio, mediante los fondos para caminos naturales, pudieran finalizar la Vía Verde”.
Los participantes de Chipiona salieron de la avenida de la Estación alrededor de las 10:30 h. Las salidas de otros municipios se realizaron en el Puerto de Santa María desde la Plaza de Toros a las 09:30 horas, en Rota desde el parque El Mayeto a las 10:00 y en Sanlúcar desde la estación de autobuses a las 09:30 horas.
La concentración este año terminó en Rota, concretamente en la Venta la Peña. En la organización han participado Ecologistas en Acción, el grupo ecologista CANS, Protección Civil, el Club Capitán Pedales y el área de Transición Ecológica y Desarrollo a la Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz.
El paso de la Vía Verde por Rota y Chipiona ya es una realidad, pero desde hace años se espera que avancen los tramos que faltan en El Puerto de Santa María y Sanlúcar. Aunque se apreciaba algún avance, este último año las gestiones se han vuelto a frenar, apunta con preocupación desde el grupo CANS, que está en el proyecto desde hace dos décadas.
