La creación de comunidades energéticas despierta interés en Chipiona
Las comunidades energéticas son un instrumento novedoso que permite a un grupo de usuarios beneficiarse de forma colectiva de instalaciones generadoras de energía renovable situadas en su entorno.
El delegado de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Chipiona, Tano Guzmán, e integrante de la formación Izquierda Unida Sebastián Guzmán Martín ha comunicado que las comunidades energéticas permiten ofrecer respuesta a posibles problemas en la demanda de energía y asegurar el acceso universal a las fuentes renovables, ahorrar en la factura eléctrica y, sobre todo, contribuyen a la lucha contra la pobreza energética y el cambio climático.
Para animar a su creación, la Diputación de Cádiz ha organizado una veintena de jornadas informativas que se desarrollan en diversos municipios de la provincia, teniendo lugar una de ellas la pasada semana en el Centro ‘El Camaleón’.
La Delegación de Medio Ambiente ha informado que la citada jornada levantó expectación desde asociaciones a profesionales del sector. Hay que tener en cuenta que una parte ya bastante considerable de viviendas de la localidad cuentan con algún sistema de energía renovable, pero no se han establecido comunidades energéticas.
Técnicos de Diputación y de la empresa consultora contratada para llevar a cabo la iniciativa explicaron que las comunidades energéticas pueden llevar a cabo múltiples actividades: producir, consumir, almacenar, compartir o vender energía. Un ejemplo de este tipo de actividades en las que se pueden basar, son el autoconsumo o la generación distribuida, que suponen un factor importante para el ahorro económico de muchas familias, especialmente para las más vulnerables, pudiendo de esta forma hacer frente a la pobreza energética. Además, se evita la dependencia sobre las compañías eléctricas convencionales y se aumenta la competitividad en la industria.
Los beneficios ambientales son importantes, con una disminución de la energía consumida, un aumento de energía renovable distribuida o una reducción de los combustibles fósiles utilizados, así como los sociales, con el empoderamiento ciudadano, la creación de empleo local, la creación de un tejido comunitario o la reinversión de los beneficios de la actividad en los aspectos prioritarios para la comunidad.
Tano Guzmán ha concluido que una mayor participación de la ciudadanía en el sector energético es crucial para el cambio y refuerza el papel de los ciudadanos y garantiza el derecho de acceso a la energía.
