La Hermandad del Cautivo vivió con alegría el retorno de la procesión del Niño Jesús de la Virgen del Carmen y la bendición de su Belén
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo celebró ayer de un modo muy especial el primer domingo de Adviento, una jornada que ha calificado como histórica. Tras la misa de los niños, salió de la parroquia la procesión del Niño Jesús de la Santísima Virgen del Carmen. La imagen hace un paréntesis en su proceso de restauración, al que está siendo sometido junto a la patrona de los Marineros por el bornense Ismael Rodríguez.
El cortejo, formado por el Grupo Joven de la Hermandad, juventud de Nuestra Señora del Carmen y otros niños que se sumaron, partió de la parroquia chipionera acompañado por la banda de música de la Asociación Maestra Doña Lola.
Las andas procesionales fueron cedidas para la ocasión por la Hermandad Nuestra Señora de la Caridad Coronada de Sanlúcar de Barrameda y el trono del Niño Jesús por la parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Bornos. El Divino Infante fue vestido por la camarera de la Hermandad, Carmen Acuña, y estrenaba capa burdeos bordada a canutillo de oro.
La procesión rindió visita a la capilla del Cristo de las Misericordias y a la de la Hermandad del Rocío para dirigirse posteriormente a la casa de hermandad de Jesús Cautivo, donde se procedió a la bendición de del Belén de este año, que ha sido realizado por el hermano José Manuel Romero y está dedicado al centenario de la Cooperativa Católico Agrícola.
