Izquierda Unida satisfecha con el apoyo a su propuesta para eliminar las tuberías de fibrocemento que conducen el agua potable
Izquierda Unida de Chipiona se ha congratulado de que el pleno de la Corporación haya aprobado por unanimidad su iniciativa para eliminar a corto y medio plazo las tuberías de fibrocemento para el agua potable.
Estas canalizaciones, explica la formación, constituidas con amianto, tienen carácter cancerígeno, aspecto más que contrastado por diversos organismos internacionales. Por ello, entiende que el Ayuntamiento de Chipiona debe seguir el cumplimiento del mandato constitucional establecido en el artículo 43.2, que establece que compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios.
El objeto de la propuesta era realizar un ‘mapeo’ exhaustivo de las tuberías de fibrocemento, de tal manera que se pueda establecer un plan eficiente de retirada de las mismas en el menor tiempo posible.
Izquierda Unida afirma que, conociendo la difícil situación económica de los ayuntamientos, es necesario establecer acuerdos con otras administraciones que faciliten la financiación de los proyectos y obras que habrían de realizarse, por lo que el trabajo institucional del gobierno es de máxima importancia para la erradicación de estas tuberías y el potencial riesgo para la salud.
Unos de los elementos esgrimidos por el concejal del grupo municipal Pepe Mellado ha sido que “según el informe de la empresa que gestiona el servicio municipal de aguas, las conducciones de fibrocemento son obsoletas e ineficientes, por lo que se producen muchas roturas y está situación es muy perniciosa, tanto para los ciudadanos como para los trabajadores del servicio municipal de aguas”. La eliminación de estos 32 kilómetros de tuberías en el municipio, apunta, debe ser incluida en cualquier tipo de obra que se efectúe en la vía pública, que ganaría eficiencia si se cuenta con un mapa y planificación.
La portavoz de Izquierda Unida, Isabel María Fernández, ha señalado que el Parlamento Andaluz hace un año aprobó por unanimidad que la Consejería de Medio Ambiente llevará a cabo una auditoría sobre la cantidad y situación de las conducciones de agua potable de fibrocemento (amianto) existentes en las redes de agua potable de la comunidad autónoma para su eliminación. Ahora, con esta propuesta concreta para Chipiona, afirma, “se conoce mucho mejor un problema que estaba en penumbra, pero que debe ser resuelto con un intenso trabajo institucional y técnico, en el que se incluya el diagnóstico, la planificación y la ejecución de la eliminación estas tuberías por su riesgo sobre la salud pública”.
