miércoles, 15 de julio de 2026

Los cultivos de invernadero en Chipiona en el convenio de Diputación y COAG para la lucha sostenible contra las plagas

La Diputación de Cádiz y la Unión de Agricultores y Ganaderos de Andalucía (COAG) han reeditado con la firma de un convenio su alianza para luchar contra distintas plagas que afectan al sector agrícola de la provincia, entre ellas la de la araña roja y trips en los cultivos bajo plástico de Chipiona, tanto de flor cortada como de hortalizas. 

El pasado año ya se desarrolló por primera vez este acuerdo en virtud del cual se realizaron prácticas de lucha sostenible en diversos cultivos que finalizaron con un seminario técnico que contribuyó al análisis de las mismas. Para validar los resultados de estas prácticas es necesario repetirlas durante varias campañas, de ahí la decisión de la Diputación de seguir financiando este proyecto al 100%.

El acuerdo contempla dos aspectos principales. Por un lado, la protección del medio ambiente. Y por otro, conseguir que los cultivos sean rentables a pesar de la inversión que se realiza para el uso de tratamientos “no agresivos” contra las plagas.

Desde COAG se ha puesto de relieve que este tipo de prácticas son “totalmente novedosas” en la provincia y ofrece resultados que están siendo “sorprendentes”. El tratamiento de los productos de forma biológica, explica, les hace tener un plus a la hora de venderse, ya que “cada vez hay más consumidores dispuestos a pagar más por este tipo de prácticas”.

Este año se profundizará en los trabajos que ya se iniciaron en la pasada campaña, con el control de la lobesia botrana en el viñedo de Trebujena; de la araña roja y trips en los cultivos bajo plástico de Conil y Chipiona, tanto de flor cortada como de hortalizas; del heliothis, pulgón y gusano rosado en los cultivos de algodón en las ELAs jerezanas de El Torno, San Isidro del Guadalete y La Barca de la Florida; y, por último, del piojo rojo de California, cotonet, araña y ácaro del aguacate en los cultivos de cítricos y subtropicales en Castellar de la Frontera y San Roque.

Asimismo, la lucha sostenible en los cultivos de la zona se implementará con pruebas para reducir o eliminar la fertilización química de los mismos aportando biofertilizantes.