IU solicita medidas para amortiguar el efecto negativo que han sufrido los comercios de Víctor Pradera por las obras
Izquierda Unida ha solicitado al gobierno municipal medidas para amortiguar el efecto negativo sobre el sector comercial abierto de las obras en la calle Víctor Pradera e Isaac Peral, tras la experiencia que han sufrido los comerciantes y residentes de la primera fase de las de la primera de ellas.
Según la formación, se entiende que los comerciantes tienen la obligación de soportar las obras, ya que el interés general que justifica su realización prevalece sobre el interés particular de los dueños de los locales. Pero lo lógico es, según señala, que ese deber no es ilimitado, sino que debe ser razonable y de lo contrario la Administración puede incurrir en un supuesto de responsabilidad patrimonial, en cuyo caso surge su obligación de indemnizar.
Izquierda Unida considera que la duración de la primera fase de las obras de la calle Víctor Pradera, que inicialmente se preveía en unos cinco o seis meses, pero que se amplió luego hasta los nueve meses, es un tipo de proyecto que debe ser ejecutado con otra fórmula a la vista de las grandes molestias ocasionadas por la duración principalmente.
En este sentido, ha dado cuenta de que ha planteado al gobierno una batería de opciones, como la adecuación de la temporalización y secuenciación de los trabajos, la búsqueda de otras fórmulas de ejecución y financiación o el estudio de medidas compensatorias con los comercios y residentes por las molestias causadas.
Izquierda Unida considera que la ciudad tiene grandes deficiencias en todo su casco urbano y las actuaciones pueden ser ejecutadas e incluso puede intentarse compatibilizar con actividades que estén relacionadas con el desarrollo del medio rural, con la conservación y desarrollo del patrimonio forestal y el medio ambiente. Esta combinación, subraya, podría sacar un mejor partido a las obras o servicios, sin disminuir la cantidad de subvenciones en materiales de otras administraciones.
El concejal Pepe Mellado ha explicado que la propuesta de IU tiene como objetivo definir la secuenciación y temporalización de las obras para minimizar los efectos negativos. La experiencia de la primera fase de Víctor Pradera, afirma, deja patente que, por su duración, no es el programa más adecuado para la ejecución de obras en la zona del centro comercial abierto.
Para finalizar, considera que no puede plantearse como escusa la falta de recursos económicos del Ayuntamiento, cuando el gobierno del PP ha bonificado fiscalmente a empresas externas con cuantías de más de 1,6 millones de euros en los últimos dos años.
