Juan Mellado da luz a un estudio que revela que la imagen de San Francisco de la Parroquia de Chipiona es obra barroca del escultor Jacinto Pimentel

El periodista e investigador chipionero Juan Mellado ha difundido un estudio realizado por el investigador Francisco José Martín López, doctor en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla y publicado en la revista Laboratorio de Arte, que revela que la imagen de San Francisco de Asís de la Parroquia Nuestra Sra. de la O es obra del autor del barroco Jacinto Pimentel. El trabajo, que también forma parte de su tesis doctoral, propone que tras un trabajo exhaustivo de la obra del escultor citado se le atribuya su autoría de la imagen referida.
Juan Mellado expone en el artículo publicado en Chipiona Noticias y difundido posteriormente en la radiotelevisión municipal que Martín López ha publicado recientemente un libro para redescubrir al escultor Jacinto Pimentel y su relación con Cádiz a través de Ediciones Mayi, ‘Jacinto Pimentel, Vida y obra de un escultor en los inicios del Barroco gaditano’, en el marco del 350 aniversario de la muerte del artista.
El libro, está sustentado por una detallada investigación en archivos de Sevilla y Cádiz que reconstruye, con rigor científico, la trayectoria de Pimentel eclipsado durante siglos por Martínez Montañés o José de Arce y reivindica su lugar en el primer Barroco andaluz.
En trabajo se detalla que “son escasas las noticias que existen a propósito de esta talla. Ni Enrique Romero de Torres, en su Catálogo Monumental de España (1908-1909), ni en la Guía Artística de Cádiz (2005) se la menciona en la descripción del patrimonio artístico de la parroquia chipionera”.
Es una imagen realizada en madera de cedro, de un metro y sesenta y cinco centímetros de altura y policromada al óleo. Está tallado al completo, aunque la mitad superior de las piernas, el torso y los brazos solo están sugeridos en volumen.
La cabeza posee gran fuerza plástica, interpretando al santo con un gesto concentrado observando el Crucifijo que porta con su mano izquierda. Las características del rostro y la cabeza nos empujan a atribuirlo a Jacinto Pimentel, en vista de las analogías estilísticas con otras obras suyas. El cabello, peinado con la tonsura propia de los religiosos, está tallado a base de surcos ondulados verticales. Frente al detallismo de los escultores de la órbita montañesina y mesina en este aspecto, el autor de la talla gaditana interpreta los mechones con ligeras pasadas de gubia. El resultado de esta técnica se asemeja al del modelado, utilizada por Jacinto Pimentel en las obras de su etapa gaditana.
Por su parte, el rostro es de facciones anchas y rasgos delicados. Las proporciones de los distintos elementos recuerdan a las del Stmo. Cristo atado a la Columna de la iglesia de San Antonio de Cádiz (1660), sobre todo en las dimensiones de la nariz y en la separación de los ojos. Estos, almendrados y entornados, se rodean de unos párpados superiores inflamados que se repite en el citado Cristo gaditano. Igualmente, el modelado de los labios y las orejas remiten a la misma imagen, así como los dientes superiores y la remarcación de los pómulos. De similar factura es la barba, provista de dos grandes mechones que nacen de debajo del mentón. También las manos se aproximan a las del mismo Cristo, características por su expresividad y por el detallismo con el que el autor ha representado los tendones y venas.
La policromía se conserva en buen estado, característica por unos tonos ocres claros acompañados de sutiles frescores en la zona de los pómulos, orejas y labios. La claridad de la encarnadura contrasta con la oscuridad del cabello y la barba, unificándose todo el trabajo bajo un brillo satinado de gran atractivo visual. Consideramos que se trata de la policromía original, habida cuenta de las similitudes con la de otras imágenes suyas, como la del Stmo. Cristo de la Humildad y Paciencia de la iglesia de San Agustín de Cádiz. Desconocemos el nombre del policromador.
