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viernes, 20 de febrero de 2026

La Junta de Andalucía publica siete guías de recomendaciones para los cultivos tras las inundaciones y episodios de lluvias extremas

El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA) ha publicado siete guías con recomendaciones para el manejo de algunos de los principales cultivos de Andalucía tras los episodios de lluvias extremas e inundaciones que han tenido lugar en las primeras semanas de 2026 en la comunidad autónoma.

Estos trabajos de transferencia del conocimiento, elaborados por equipos científicos y técnicos del IFAPA, analizan los efectos agronómicos de las intensas lluvias y los principales daños que causan las inundaciones en cítricos, vid, olivar, frutales, frutos rojos, aguacate, cereales y otros cultivos herbáceos, ofreciendo diversas recomendaciones de manejo.

Las siete guías, disponibles para su descarga en la página web del IFAPA en el enlace: https://lajunta.es/6btgy, se presentan en un formato visual y didáctico en el que se detallan los posibles impactos y estrategias a seguir en cultivos con problemas de inundación, especialmente para la mitigación de daños y para contener los efectos de las lluvias extremas.

Así, los expertos recopilan algunos de los daños causados por el exceso de humedad y las inundaciones, como pueden ser la erosión del suelo, la asfixia radicular (deficiente oxigenación de las raíces), la mayor incidencia de enfermedades, la lixiviación o lavado de nutrientes, la dificultad de realización de las labores culturales en los cultivos o los daños físicos en la arboleda por el viento y la humedad.

Además, la incidencia y severidad de muchas enfermedades se ven favorecidas por condiciones de elevada humedad y altas temperaturas. Por ello, después de periodos prolongados de lluvias es de esperar una alta incidencia de enfermedades de la parte aérea, del suelo o causadas por hongos que provocan podredumbre radicular.

En este sentido, las guías describen los principales efectos negativos y las actuaciones recomendadas, tanto preventivas como posteriores, para paliar y prevenir daños, recomendando en algunas casos prácticas agrícolas enfocadas a minimizar los mismos.

Los documentos también advierten de que, en algunas circunstancias, es importante evitar el tránsito de maquinaria hasta que la humedad del suelo lo permita, ya que el peso de esta puede compactar el suelo húmedo y eliminar los poros de aire, agravando la asfixia radicular.

De igual manera, las lluvias intensas pueden provocar lavado de nitratos, pérdida de azufre, movilización de potasio en suelos ligeros y, como consecuencia, reducción del rendimiento potencial por carencias nutricionales, siendo recomendables, según los casos, el uso de fertilizantes y productos bioestimulantes.

Estas guías con recomendaciones de manejo de cultivos tras los episodios de lluvias intensas publicadas por el IFAPA han sido elaboradas en el marco de proyectos financiados con fondos europeos FEDER.

La sucesión de borrascas que ha afectado a Andalucía durante los meses de enero y febrero de 2026 ha provocado importantes daños en el sector agrario. Las consecuencias se han traducido tanto en pérdidas directas de producción como en un deterioro de la calidad de las cosechas debido a retrasos o a la imposibilidad de realizar las labores de recolección y tratamientos en el momento óptimo.

Para contextualizar la intensidad y el alcance de estos eventos, así como para proporcionar una base técnica que sirva de punto de partida para la posterior estimación de daños y definición de posibles medidas de actuación diferenciadas por cultivo, los profesionales del IFAPA han elaborado un análisis preliminar con los datos de 92 estaciones meteorológicas pertenecientes a la Red de Información Agroclimática de Andalucía (RIA).

La comparación entre las precipitaciones acumuladas ha permitido extraer conclusiones relevantes, como que en las estaciones ubicadas en Huelva, Sevilla, Córdoba, Jaén y Granada los acumulados observados en 2025–2026 fueron entre un 70% y un 80% superiores a la media climatológica. En Jerez de la Frontera, el incremento fue del orden del 50%, mientras que en Almería se situó en torno al 30%. En el caso de Málaga, el aumento fue más moderado, con valores aproximadamente un 10% superiores a la media de referencia.

El documento también destaca aspectos como el elevado número de días consecutivos con precipitación, un indicador que resulta determinante para evaluar las condiciones reales de acceso a las explotaciones agrícolas y la viabilidad de realizar labores como la recolección, el abonado o la aplicación de tratamientos fitosanitarios. Este elemento resulta especialmente crítico desde el punto de vista productivo, ya que amplifica los efectos del exceso hídrico más allá del mero balance pluviométrico.

De manera general, entre el 1 de septiembre de 2025 y mediados de febrero de 2026, la precipitación media acumulada en las zonas agrícolas monitorizadas por la RIA alcanzó los 486 mm, con valores que oscilaron entre los 155 mm y los 968 mm según la localización.

En este sentido, es importante señalar que la RIA está orientada exclusivamente al seguimiento de las áreas agrícolas andaluzas, lo que la convierte en una herramienta especialmente adecuada para cuantificar las precipitaciones registradas específicamente en este ámbito. Sin embargo, los datos presentados se circunscriben a estas zonas y no incluyen registros de otras donde las precipitaciones han sido incluso superiores, como es el caso de entorno de Grazalema.

La integración de los datos de la RIA con los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha permitido dimensionar con mayor precisión la magnitud de los episodios de precipitación registrados en Andalucía durante este periodo, elaborando un análisis individualizado por cada una de las provincias.