miércoles, 15 de julio de 2026

Tano Guzmán: La Corporación chipionera apoya la energía eólica, pero rechaza preventivamente el parque marino en la Bahía de Cádiz

La Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Chipiona ha valorado que el Pleno municipal acordara de manera unánime mostrar su apoyo a la energía eólica, pero mostrar su rechazo preventivo al proyecto para la instalación de un parque eólico marino frente a las playas de la Caleta, en Cádiz, y de la Costilla, en Rota.

El delegado de Medio Ambiente, Tano Guzmán, manifiesta que los interrogantes que generan proyectos como este “nos llevan a solicitar a las administraciones públicas que intervienen en los trámites para su aprobación que consideren, con rigor e independientemente de lo que estimen las empresas, los riesgos de los parques eólicos marinos para el medio ambiente y se estudie la estrategia eólica marina para adaptarla a las peculiaridades ecológicas y socioeconómicas de la costa española, con un estudio de proyectos alternativos y dimensionados como recomiendan los expertos, por ejemplo instalándolos en alta mar en aguas que no sean muy profundas, con un calado que puede alcanzar hasta los sesenta metros o bien mediante plataformas flotantes.

El delegado de Medio Ambiente e integrante de la formación Izquierda Unida, Sebastián Guzmán Martín, ha explicado, que el debate sobre la instalación de centrales eólicas marinas frente a las costas de Cádiz no es nuevo y recuerda que en 1997 hubo otra tentativa de proyecto eólico marino en la Bahía cuando un grupo de empresarios propuso una instalación eólica marina y una gran planta de acuicultura, el proyecto ‘Mar de Trafalgar’, que consistía en la construcción de 270 aerogeneradores a 18 kilómetros de la costa. Debido a las protestas, prosigue, por los posibles daños a la pesca y el impacto visual por parte de grupos ecologistas y sociales de Cádiz, este proyecto quedó paralizado.

Guzmán Martín ha añadido que no es la primera vez que el Pleno chipionero se pronuncia en contra de la instalación de estos parques, ya que el 19 de septiembre de 2007 aprobó por unanimidad una proposición conjunta mostrando su rechazo y en mayo de 2009 acordó también por unanimidad el rechazo a estos parques en las costas de la Janda. La Diputación se pronunció así mismo en mayo de 2010, con la aprobación de otra moción presentada por Izquierda Unida encaminada a mostrar el rechazo a la instalación de un parque eólico marino ‘Las Cruces del Mar’ que una empresa planteaba instalar frente a las costas gaditanas, proyecto que obtuvo un ‘no preventivo’. La razón argumentada en aquella ocasión fue que implicaba y afectaba a la Costa Noroeste, pero también perjudicaba a los municipios de El Puerto de Santa María, Puerto Real y Cádiz.

En estos debates, los grupos políticos y los colectivos ciudadanos que han podido participar han recordado que en repetidas ocasiones se habían manifestado en contra de la instalación de estas centrales en estas zonas concretas, aunque reconocían su apuesta por las energías renovables y eólica, afirma el delegado. No obstante, apunta, las instalaciones propuestas con anterioridad afectaban negativamente a la actividad pesquera tradicional, a los caladeros, a la flora y fauna marina, a la migración de aves, a la navegación marítima, al turismo, al paisaje o a las playas añadiendo la cercanía al parque natural Bahía de Cádiz.

“El proyecto presentado ahora para la instalación de un parque eólico marino en aguas de la Bahía de Cádiz por parte de la empresa Bahía de Plata Real State 2017, S.L. puede tener un alto impacto tanto medioambiental como paisajístico en su entorno, como ha reconocido la propia empresa”, señalan desde Medio Ambiente. A una distancia de unos seis kilómetros de la playa de La Caleta, frente al Castillo de Santa Catalina, y a unos cuatro de la playa de La Costilla, en Rota, resulta evidente que afectará visualmente al paisaje. A diferencia de los mares nórdicos, en muchas zonas del litoral español el paisaje es un elemento clave de identificación y vínculo tanto para la población local como los millones de turistas que visitan nuestras costas a fin de obtener los beneficios que nos propicia el medio marino. El contacto con el mar es saludable, permite la realización de actividades recreativas, y constituye patrimonio natural y cultural.

En opinión de Ecologistas en Acción el proyecto arroja muchas incertidumbres. Señala la inexistencia de subestaciones eléctricas capaces de evacuar la electricidad que se genere. Otro de los problemas técnicos, expone, son los pilotes que se clavan en el fondo hasta una profundidad de 30 metros. La ubicación que propone la empresa es una zona de altísima riqueza en aves que podrían estar en peligro, dada la altura de los aerogeneradores.

Por otro lado, un proyecto de esta envergadura debería contar con el respaldo y consenso de los sectores más afectados. Por ejemplo, no se ha consultado a la Universidad de Cádiz que en noviembre de 2009 celebró unas jornadas en cuyas conclusiones consideró que los aerogeneradores han de construirse a más de diez kilómetros de la costa.

Medio Ambiente explica que científicos e investigadores recomiendan que se deban evaluar los impactos de los parques eólicos marinos y de las infraestructuras asociadas, y su rol en el mix energético local, autonómico y estatal, así como que todas las evaluaciones y análisis deben ser accesibles públicamente.

Este proyecto ha sido cuestionado por los tres Ayuntamientos afectados, incluso por la propia presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, encargada, entre otras Administraciones de su tramitación, tampoco la ciudadanía ha tenido la posibilidad de manifestar su opinión como pudo hacer en proyectos anteriores en comarcas como la Costa noroeste, la Bahía de Cádiz o la Janda. Conviene recordar, concluye el departamento municipal, que la Diputación de Cádiz acordó recomendar que para que se produzca la instalación de este tipo de proyectos debe haber consenso social e institucional.