El encuentro de Chipiona y Sanlúcar con Veracruz puede marcar el camino de la conmemoración de los 500 años de la nación mejicana
La fusión de dos civilizaciones es el verdadero significado de la conmemoración de la fundación de la ciudad de Veracruz, la primera del continente americano, de ahí la importancia del encuentro que se está propiciando con Chipiona y Sanlúcar. Así lo explicaba Ricardo Homs, miembro de la Fundación 500 aniversario de Veracruz, que ayer ofreció una conferencia en el Colegio Virgen de Regla organizada por el área municipal de Cultura y la asociación cultural Caepionis.
Si conmemoramos juntos el 500 aniversario, afirmaba Homs Quiroga, impondremos a los políticos la idea de que esa fusión de civilizaciones, superando términos como conquista o colonización, es la identidad mejicana, algo clave cuando dentro de poco se cumplirán los cinco siglos del nacimiento de esa nación. “Son dos civilizaciones las que se encuentran, no dos culturas, porque por un lado llegaba la europea y allí estaban los aztecas, los mayas, los olmecas, los totonacas o los teotihuacanos”, subrayaba.
Una fusión de oportunidades, enfatizaba, que hay que aprovechar, porque tenemos mucho que ganar y hay que hacer que esto sea una fortaleza que nos ayude a crecer. En esa línea se pronunció también la alcaldesa de Chipiona, Isabel Jurado, que dejó patente el interés de caminar hacia un hermanamiento.
Ricardo Homs dejó constancia de los datos que vinculan históricamente nuestra tierra con Veracruz y las poblaciones de un área metropolitana que concentra a 1.300.000 habitantes. Haciendo historia recordó que muchos de los marinos que se embarcaban a principios del siglo XVI para cruzar el Atlántico procedían de una zona de playa situada entre Chipiona y Sanlúcar llamada La Jara, un área parece que mucho más amplia que la que se conoce actualmente. Muchos llegaron a ese punto de entrada en América en que se convirtió Veracruz y acabaron desertando y estableciéndose a lo largo de la costa. Desde entonces se sabe que se empezaron a llamar ‘jarochos’, el apelativo a través del cual la fundación que organiza los actos del 500 aniversario encontró el vínculo con esta zona del noroeste gaditano a través de un texto publicado en Internet por el Cronista de la Villa de Chipiona, Juan Luis Naval.
En la exposición no faltó la referencia a lo que nos une, como los nombres de esas dos islas, Salmedina y Enmedio, que evocan la costa chipionera, la última que divisaban los galeones al emprender su singladura. También, la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad de Alvarado, próxima a Veracruz, cuya festividad se celebra, como aquí, el 7 de octubre o ‘La bamba’ que pasó de ser un género musical aquí para convertirse allí en una melodía que ha recorrido el mundo. De aquella tierra nos llegaron infinidad de productos agrícolas desconocidos hasta aquel momento que hoy son habituales en nuestra gastronomía.
